lunes, 5 de octubre de 2026

Una vida (Guy de Maupassant)

Henri René Albert Guy de Maupassant (Dieppe, 1850 – París, 1893) es considerado representante de la escuela naturalista y fue célebre principalmente por sus cuentos. Su obra tuvo gran influencia en escritores posteriores como Tolstói, Chéjov o Pardo Bazán. En 1883 escribió Una vida, su primera novela, en la que ya se refleja su visión pesimista de la condición humana siguiendo las premisas del naturalismo basado en reproducir la realidad con una objetividad descarnada, superando así al Romanticismo de la época anterior.

El 2 de mayo de 1819 Jeanne, hija única del barón Simon-Jacques Le Perthuis des Vauds, acaba de terminar sus estudios en el internado del convento de El Sagrado Corazón en el que ha estado inclaustrada durante cinco largos años; pero por fin es libre y se dispone a disfrutar de la vida que tiene por delante, empezando por el viaje a su casa de Los Álamos junto al mar al norte de Francia. Sus sueños e ilusiones le hacen pensar en un futuro idílico lleno de felicidad que sus propios padres promueven con su bondad natural y su vida simple y panteísta que, desgraciadamente, no prepara a Jeanne para una realidad que se presentará inexorable cuando entre a formar parte de su vida el joven y apuesto vizconde Lamare. La inexperiencia de Jeanne sobre el amor y la simplicidad de sus ideas en cuanto a las relaciones maritales será el primer escollo que deberá aprender a sortear antes de entrar en un tedio interminable de una vida monótona sin espacio para el romanticismo ni para la confianza en la condición humana.

Maupassant consigue mantener una tensión argumental de gran intensidad en la primera parte de la novela que trascurre en apenas unos meses, para dar un salto en la segunda parte a un espacio temporal más prolongado abarcando toda la vida adulta de la protagonista. Y todo con una sencillez y una belleza narrativa que, sin necesidad de utilizar discursos melodramáticos consigue trasmitir la desilusión y la desconfianza en el corazón humano sin cerrar del todo la puerta a la esperanza.

El autor vuelca en la novela su propia experiencia vital y cierta desafección con la Iglesia Católica que conviene contextualizar. Aun con el aspecto negativo que puede rodear a la novela, su interés radica en el modo de entender la vida en un tiempo de cambios donde las crisis sociales y morales principalmente,  tendrán repercusiones fatales durante el siglo XX. 

Espero que su lectura os resulte interesante.

Páginas: 272