jueves, 19 de agosto de 2021

La fundación de Jalna (Mazo De La Roche)

Mazo de la Roche (Newmarket, 1879 - Toronto, 1961), publicó en 1927 la primera novela sobre Jalna, que ya os la reseñé en el mes de abril.

A partir de ésta conseguiría escribir dieciséis más dando lugar a su famosa serie protagonizada por la familia Whiteoak. Ambientadas entre los años 1854 y 1954, la autora logró dar coherencia a la historia en sus diversas etapas captando la atención y la expectación de los lectores sin necesidad de escribirlas de manera secuencial, pudiéndose leer cada una de ellas de forma independiente. La fundación de Jalna, la novena, fue publicada por primera vez en 1944 y da explicación del comienzo de la saga familiar.

Adeline Court una hermosa joven irlandesa de la aristocracia rural, no consigue encontrar un pretendiente adecuado que satisfaga sus expectativas. Invitada por su hermana a pasar una temporada en la India donde reside con su esposo, tendrá la oportunidad de conocer allí al apuesto capitán Philip Whiteoak, de origen británico. No tardará en concertarse la boda entre ambos llegando a ser la pareja más encantadora y elegante del emplazamiento militar. Su presencia en todo tipo de eventos se hace insustituible, pero la llegada de su primera hija, que limita a la pareja algunas diversiones, y una desavenencia con el superior del capitán, lleva a la pareja a plantearse un traslado, primero a Londres y después a Canadá, donde reside un tío de Whiteoak, que solo habla a su sobrino de las infinitas posibilidades de ese gran país todavía en barbecho. Tras diversas vicisitudes, entre las que se encuentra el fallecimiento del tío de Philip a quien ha dejado toda su herencia, la familia se instala finalmente en Ontario, un lugar exuberante que enseguida les conquista. Allí decidirán construir su casa a la que pondrán el nombre de Jalna, el mismo que el lugar de la India en el que Adeline y Philip se conocieron. La gran mansión estará destinada a albergar la saga familiar que se disponen a fundar y que llegará a ser la más influyente de la zona.

En esta ocasión Mazo de la Roche se decide a contar los orígenes de Jalna, cómo fue su fundación y quiénes comenzaron a habitarla.

Adeline toma todo el protagonismo de la historia. Mujer hermosa, poco convencional, de carácter indómito y provocadora, será el contrapunto perfecto para el capitán Whiteoak. Su amor incondicional y apasionado que defenderá contra todo el que intente atacarlo constituirá la solidez de los cimientos de la familia que acaba de formar. La impetuosidad de su carácter la lleva a proteger todo aquello que le pertenece defendiendo con toda decisión la felicidad familiar y la amistad de sus amigos más íntimos, dibujándose una fuerte personalidad de la que estaría destinada a ser la matriarca de la saga.

Los personajes, al igual que la historia, mantienen una coherencia interna que los hace creíbles.

Siguiendo un estilo elegante que le caracteriza, la autora deja algunas actuaciones a la libre imaginación del lector, sin abusar de las virtudes, pero sin condescender con los vicios.

Hay que ponerle un pero a la edición de la novela. En esta ocasión lo hace la editorial Avarigani, y según mi opinión, menos cuidada que la de Siruela que publicó la anterior. 

Con todo, espero que os guste y os haga pasar momentos agradables.

Páginas: 450


miércoles, 11 de agosto de 2021

La señorita Pym dispone (Josephine Tey)

Como os prometí ayer, os vuelvo a recomendar una novela de Josephine Tey, La señorita Pym dispone, que leí hace algún tiempo para Troa, pero que olvidé incluirla en mi blog. 

Josephine Tey escribió esta novela en 1946, aunque no se había publicado en castellano hasta 2015. La protagonista, la señorita Pym, con una vida hasta la fecha bastante anodina como profesora de francés, logra cosechar un gran éxito con su primer libro sobre psicología popular. Sin casi tiempo para acostumbrarse a la fama, es invitada por una antigua condiscípula a trasladarse a la campiña inglesa para impartir una conferencia en la escuela femenina de educación física de la que es directora. Lucy Pym, tras un primer impulso de huida una vez cumplido el compromiso, pospondrá varias veces su regreso al verse atraída por las encantadoras jovencitas que allí estudian y las profesoras que forman el claustro. En la exigente escuela todo invita a alcanzar la perfección, pero pequeños incidentes romperán la agradable monotonía que se respira allí. 

Josephine Tey, seudónimo de la escocesa Elizabeth Mackintosh, fue conocida como escritora de novelas de intriga de la primera mitad del siglo XX, cuya principal singularidad radicó en la utilización de unos protagonistas alejados de los estereotipos creados por algunos de sus contemporáneos, cuya firmeza en la moralidad y convicciones estaban fuera de toda duda. La señorita Pym, sin embargo, personaje principal de la trama, a pesar de ser una gran observadora y fisonomista, capaz de pensar con agilidad y llegar a conclusiones importantes, tiene un carácter poco fuerte que da como resultado decisiones, cuando menos, inquietantes. Incluso el título, La señorita Pym dispone, emulando la expresión Dios dispone, hace sospechar que el buen fin deseado vaya apoyado sobre unos medios poco convincentes.

La autora demuestra una gran capacidad de análisis psicológico junto con un fino sentido del humor que, sin embargo, no resta dramatismo a la historia.

Espero que esta novela, sobre todo para aquellos que os atraigan las de tinte psicológico y poco convencionales, sea de vuestro agrado.

Páginas: 319



martes, 10 de agosto de 2021

Amar y ser sabio (Josephine Tey)

No suelen atraerme las novelas policiacas, y es una sección a la que no me suelo acercar habitualmente en las librerías. Sin embargo, ésta me llamó la atención cuando me propusieron reseñarla. Recordé haber leído una de la misma autora hace algún tiempo que me gustó. Es más, os la pondré a continuación en el blog porque no lo hice en su momento. 

Josephine Tey, es uno de los pseudónimos utilizados por la novelista y dramaturga escocesa Elizabeth Mackintosh (Inverness, 1896 - Londres, 1952). Fue especialmente conocida por sus novelas de misterio y dos de ellas fueron consideradas como las mejores en su género. Además de en Amar y ser sabio, otras cuatro están protagonizadas por Alan Grant, un intuitivo inspector de policía de Scotland Yard. Ésta se publicó por primera vez en 1950.

A raíz de un caso que tuvo que resolver siendo sargento de la policía, Alan Grant entabló amistad con la exitosa actriz Marta Hallard. Esa relación que se ha mantenido en el tiempo le proporciona a Grant información valiosa sobre el excéntrico mundo artístico en el que se mueve Marta. La inteligencia y la discreción de la mujer son una inestimable ayuda para el inspector. Además, en el nuevo caso que tiene que resolver sobre la desaparición de Leslie Searle, un guapísimo joven fotógrafo de celebridades norteamericano, están implicados algunos de los más conocidos personajes del mundo de la cultura británica y vecinos en el mismo pueblo donde se aloja Marta, un lugar apartado, muy del gusto de los artistas que han decidido llevar una vida tranquila y alejada de Londres. Lo inexplicable de la desaparición del joven y la falta de pruebas para considerarlo como un posible asesinato lleva a Grant a dar carpetazo al caso con la insatisfacción de no poder dar una solución al mismo; pero su instinto le dice que no todo en Leslie Searle es trigo limpio.

Josephine Tey mantiene el tono psicológico habitual en ella de una manera amable, sin dejar de lado la ironía y el sentido del humor británicos y con unos protagonistas atrayentes. Alguno de los personajes mantiene comportamientos ambiguos acordes con un ambiente artístico excéntrico, cargado de vanidad y pagado de sí mismo. 

La autora consigue mantener la intriga hasta el final desde posiciones simples hasta conclusiones complejas y desconcertantes demostrando su capacidad para el análisis psicológico de los personajes.

Espero que sea de vuestro agrado.

Páginas: 204


jueves, 22 de julio de 2021

El siglo de las siglas (Lucie J. Lipschütz)

Lucie J. Lipschütz, (París, 19 de enero de 1929), es una escritora, dramaturga, traductora, poetisa y guionista francesa, aunque, hija de judíos rusos exiliados tras la Revolución, ella misma señala que nació en París por pura casualidad. Su infancia transcurre entre Francia, Italia, Rumanía y España.

En 1939, tras pasar la guerra civil en Barcelona, su familia se trasladó primero a Niza y después a Buenos Aires, momentos antes de que estallara la Segunda Guerra Mundial. Allí terminó sus estudios en el Instituto Nacional de Lenguas Vivas y se graduó en la Universidad de Córdoba. Inició su carrera de traductora del ruso, francés, inglés e italiano y en 1950 fue fundadora de Nuevo Teatro. En 1974 se establece en Madrid con su marido y sus hijos. Desde entonces no ha dejado de escribir cuentos, novelas, obras de teatro, guiones de cine y series de televisión.

Su novela El siglo de las siglas fue publicada por primera vez en 2005 siendo ahora reeditada ampliada y corregida. En ella, Lucie J. Lipschütz narra la historia familiar desde sus abuelos, quienes tuvieron que huir de Rusia casi con lo puesto tras la Revolución de 1917. El grueso de la narración lo protagonizan sus padres y ella misma. A través del relato lleva a cabo la biografía del siglo XX, un siglo de siglas, empleadas profusamente en un tiempo en el que se han querido evitar las palabras para decir la verdad.

Indagar en su propia memoria, las cartas que intercambiaron sus padres entre los años treinta y cuarenta, y con otros familiares, algunos documentos personales y fotografías, son todo el material del que dispone para desarrollar la narración.

Lipschütz ha sabido conjugar los grandes ideales y los grandes desastres que se fueron sucediendo a lo largo del siglo XX con su propia historia familiar. Ambas se entrelazan dando una visión personal, pero real en cuanto vivida, intentando facilitar al lector la comprensión del mundo actual. La perspectiva que dan los años y la afectividad al referirse a personas queridas, hace del relato una exposición amable, con sentido del humor y poco crítica, pero sin dejar de poner en valor unas vidas que bien podría decirse que son de supervivientes. Judía de raza y religión, la autora mantiene una actitud respetuosa y agnóstica. Sin negar en ningún momento a Dios, mantiene la tesis de que los seres humanos son fruto de la casualidad y su existencia solo puede explicarse afirmando que es inexplicable. 

Espero que os resulte interesante.

Páginas: 402




miércoles, 14 de julio de 2021

El árbol del jengibre (Oswald Wynd)

Es gratificante descubrir escritores de los que nunca antes se ha oído hablar, sobre todo cuando son de tan alta calidad como el que os presento en este momento y cuya novela más conocida se ha publicado recientemente en castellano.

Oswald Wynd, hijo de misioneros escoceses, nació en 1913 en Tokio. Se educó en escuelas de Japón y dominó tanto el inglés como el japonés. En 1932 regresó con sus padres a Escocia y estudió en la Universidad de Edimburgo. Durante la Segunda Guerra Mundial fue comisionado en el Cuerpo de Inteligencia y enviado a Malaya por su habilidad lingüística. Fue capturado y pasó más de tres años como prisionero de guerra en Hokkaido, Japón. Durante su último año como prisionero de guerra, Wynd comenzó a escribir su primera novela a la que siguieron otras a su regreso a Escocia. La más conocida El árbol de jengibre, escrita en 1977, fue adaptada a una miniserie televisada por la BBC en 1989. Oswald Wynd falleció en 1998 en Dundee, Escocia.

En 1903, y a punto de cumplir veinte años, Mary Mackenzie, escocesa y presbiteriana, se traslada en barco hasta Pekín donde se encuentra destinado su prometido, un joven militar anglicano y un buen partido según el criterio de su madre y de cuantos la conocen. Tras un viaje no exento de dificultades de varias semanas en el que conocerá a algunas personas que le influirán de una u otra manera, consigue llegar a su destino. Al poco tiempo contraerá matrimonio y se trasladará con su esposo a una casa desangelada que anteriormente habían ocupado los alemanes. Mary intenta acostumbrarse a las costumbres del país, pero la relación con su marido pronto la decepciona, sobre todo cuando al dar a luz una niña él se siente defraudado. Las relaciones sociales se reducen a reuniones y recepciones con otros británicos, o altos cargos destinados en China. En una de ellas conoce a un conde japonés, militar al mando del ejército de su país con el que inesperadamente comenzará una breve relación amorosa de la que se quedará embarazada. Asumiendo las consecuencias, acepta ser abandonada por su esposo, la pérdida de su hija y el desprecio de su propia madre, sabiendo que su papel ahora podría ser el de una concubina. Con el poco dinero que tiene de su dote se traslada a Japón, país en el que llegará a vivir cuarenta años y que tomará como propio a pesar de todas las vicisitudes por las que tendría que pasar.

Oswald Wynd consigue crear un personaje femenino que va evolucionando en el tiempo, perfectamente perfilado, ajeno al autor, con personalidad e historia propias volcadas en su diario y las cartas que va escribiendo a lo largo de la novela.

Lejos de dar la impresión de ser una mujer fuerte, segura de sí misma, sólida, y cuantas cualidades se le quieran añadir a quien el autor empuja a vivir una aventura épica, podría decirse de ella que es la antiheroína y, sin embargo, capaz de aceptar las consecuencias de sus actuaciones, con responsabilidad, sin culpar a otros de sus propias decisiones, y asumiendo el papel que le corresponde en la historia de la que es protagonista. A pesar de que su vida pueda resultar cuestionable en algunos términos, la engrandece una actitud que siempre mira hacia adelante. 

Las alusiones a la política británica de colonización, hechos históricos, etc., están muy bien traídos en relación con la historia personal de la protagonista.

Apenas hay manifestaciones afectuosas, propio de la austera sensibilidad de la época y unas costumbres orientales poco expresivas. Sin embargo, el autor deja entrever un corazón anhelante de amor y ternura de una mujer definitivamente sola y escasamente amada.

Espero que os guste.

Páginas: 360