"Los libros me enseñaron a pensar y el pensamiento me hizo libre" (Ricardo León)
martes, 23 de mayo de 2017
Un hombre del norte (Arnold Bennet)
Se agradece que de vez en cuando alguna editorial se decida por la narrativa clásica. Es el caso de Belvedere que ha sacado a la luz recientemente Un hombre del norte, la primera novela de Arnold Bennett con la que comenzaría su carrera como escritor y a la que dedicaría la mayor parte de su tiempo. Escritor inglés nacido en Hanley a caballo entre finales del siglo XIX y principios del XX, sus novelas serían aclamadas y apreciadas por la crítica internacional.
Igual que el autor, el protagonista de esta novela que os propongo, Richard Larch, es un hombre del norte. Nacido en Bursley, huérfano desde muy pequeño, siempre ha estado al cuidado de su hermana varios años mayor que él. A sus diecinueve años su vida es aburrida y monótona como oficinista y su sueño es trasladarse a Londres y vivir de la literatura. La ocasión tiene lugar cuando su hermana muere poco después de dar a luz a su primer hijo. Instalado en una pensión londinense ha de ganarse la vida como trabajador en una oficina mientras sus aspiraciones se inclinan hacia la literatura. Lleno de buenos propósitos intentará publicar alguno de sus breves relatos sin ningún éxito. Sin apenas experiencias amorosas, entra en relación con Adeline, sobrina del señor Aked, un antiguo empleado de la oficina algo excéntrico y aficionado a la literatura que ha propuesto a Richard escribir un libro sobre los suburbios de Londres en el que los dos serán coautores. Pronto descubrirá que tanto la escritura como los lances amorosos no son tarea fácil. Su indecisión y la falta de autoestima pondrán en riesgo las dos facetas de su vida que más le obsesionan: la posibilidad de contraer matrimonio y el poder vivir exclusivamente de la escritura.
La novela refleja aspectos biográficos del propio autor consiguiendo dar autenticidad al protagonista. Las dudas a la hora de escribir, el miedo a la hoja en blanco, a un resultado mediocre o al rechazo a una posible publicación dan muestra de una experiencia bien conocida por Arnold Bennett.
La inseguridad que acompaña al protagonista en su actividad literaria tiene sus consecuencias en una vida relacional poco madura y una afectividad deficiente que intentará corregir buscando la estabilidad tanto en lo personal como en lo profesional.
La novela, de lenguaje depurado y carácter intimista, hace especial hincapié en la evolución psicológica de los personajes principales a través de los cuales se da cuenta de los modos y costumbres de la sociedad londinense de finales del siglo XIX. Esta primera novela, sería preámbulo de otras muchas con las que el autor deleitó a sus lectores y que constituirían obras maestras de la literatura.
Espero que os guste y disfrutéis de su lectura.
Páginas : 208
domingo, 7 de mayo de 2017
La casa del almendro (Laura McVeigh)
Es raro que una primera novela llegue al público con facilidad, pero pienso que Laura McVeigh lo ha conseguido.
Norirlandesa de nacimiento, Laura McVeigh, experimentó siendo niña durante la década de los ochenta del siglo XX cómo había gente en su propio país empeñada en crear problemas.
Mujer comprometida, ha trabajado en cooperación internacional, en la defensa de los derechos humanos, especialmente de la educación de las niñas y como directora ejecutiva de PEN internacional, la asociación global de escritores que lucha por la libertad de expresión. El desarrollo laboral en este campo, los viajes por Afganistán, Asia Central y Rusia, y la experiencia personal de un conflicto armado en su país, llevó a Laura McVeigh a dar protagonismo a una niña que como ella no podía comprender porqué le resultaba tan difícil a la gente vivir en paz.
La casa del almendro cuenta la historia de una familia afgana procedente de Kabul que ha decidido hacer del Expreso Transiberiano su hogar provisional hasta conseguir un lugar donde instalarse. Los padres, afines al comunismo, y sus seis hijos llevan huyendo desde que los rusos abandonaron el país y un nuevo régimen político se instaló en el poder. Samar, una jovencita de quince años, ocupa el cuarto lugar entre los hijos. Gran lectora, su mejor compañía en ese interminable viaje es Anna Karenina de Leon Tolstoi. Pero es Napoleón, el revisor del tren, quien la anima a escribir y contar su vida, la de toda la familia, desde el día que, con apenas cinco años, tuvo que abandonar su casa con un hermoso almendro y dirigirse hacia las montañas donde vivían los abuelos paternos. Allí pasarían años a la espera de poder salir e instalarse en un lugar más próspero para todos ellos, pero la llegada de los talibanes sería un nuevo revés para la familia.
Samar será la narradora de una historia llena de incógnitas de las que se vale la autora para mantener la tensión y el interés del lector consiguiendo sorprenderle con un final magnífico. Sin dar lugar a demasiadas imágenes violentas, la autora, a través de la visión de una niña, expone la realidad de un país destrozado por la ambición y la desfachatez de hombres ignorantes y crueles. En contraste, Samar se aferrará a la familia, a la vida y a la esperanza. Aunque haya cosas que no entienda, aunque tenga que resolver por sí misma alguna duda en relación a la vida de sus padres que la inquieta, su opción siempre será amar. Invocar a la familia será la fuerza que la mantenga viva. Su imaginación no permitirá que se aparten de su lado, los necesita a todos para mantenerse firme en sus decisiones y dar razón de su existencia. La fuerza imaginativa de Samar y su madurez psicológica se irán desvelando a lo largo de la novela.
Quizá o desconcertéis en algún momento durante el desarrollo de la trama, pero la autora se reserva un final perfecto. Espero que os guste.
Páginas: 288
Norirlandesa de nacimiento, Laura McVeigh, experimentó siendo niña durante la década de los ochenta del siglo XX cómo había gente en su propio país empeñada en crear problemas.
Mujer comprometida, ha trabajado en cooperación internacional, en la defensa de los derechos humanos, especialmente de la educación de las niñas y como directora ejecutiva de PEN internacional, la asociación global de escritores que lucha por la libertad de expresión. El desarrollo laboral en este campo, los viajes por Afganistán, Asia Central y Rusia, y la experiencia personal de un conflicto armado en su país, llevó a Laura McVeigh a dar protagonismo a una niña que como ella no podía comprender porqué le resultaba tan difícil a la gente vivir en paz.
La casa del almendro cuenta la historia de una familia afgana procedente de Kabul que ha decidido hacer del Expreso Transiberiano su hogar provisional hasta conseguir un lugar donde instalarse. Los padres, afines al comunismo, y sus seis hijos llevan huyendo desde que los rusos abandonaron el país y un nuevo régimen político se instaló en el poder. Samar, una jovencita de quince años, ocupa el cuarto lugar entre los hijos. Gran lectora, su mejor compañía en ese interminable viaje es Anna Karenina de Leon Tolstoi. Pero es Napoleón, el revisor del tren, quien la anima a escribir y contar su vida, la de toda la familia, desde el día que, con apenas cinco años, tuvo que abandonar su casa con un hermoso almendro y dirigirse hacia las montañas donde vivían los abuelos paternos. Allí pasarían años a la espera de poder salir e instalarse en un lugar más próspero para todos ellos, pero la llegada de los talibanes sería un nuevo revés para la familia.
Samar será la narradora de una historia llena de incógnitas de las que se vale la autora para mantener la tensión y el interés del lector consiguiendo sorprenderle con un final magnífico. Sin dar lugar a demasiadas imágenes violentas, la autora, a través de la visión de una niña, expone la realidad de un país destrozado por la ambición y la desfachatez de hombres ignorantes y crueles. En contraste, Samar se aferrará a la familia, a la vida y a la esperanza. Aunque haya cosas que no entienda, aunque tenga que resolver por sí misma alguna duda en relación a la vida de sus padres que la inquieta, su opción siempre será amar. Invocar a la familia será la fuerza que la mantenga viva. Su imaginación no permitirá que se aparten de su lado, los necesita a todos para mantenerse firme en sus decisiones y dar razón de su existencia. La fuerza imaginativa de Samar y su madurez psicológica se irán desvelando a lo largo de la novela.
Quizá o desconcertéis en algún momento durante el desarrollo de la trama, pero la autora se reserva un final perfecto. Espero que os guste.
Páginas: 288
sábado, 6 de mayo de 2017
Los niños de la estrella amarilla (Mario Escobar)
Mario Escobar es historiador y escritor español además de colaborador habitual de National Geographic Historia. Traducido a varios idiomas, su obra pasa de la veintena de libros entre biografías, ensayos y novelas.
Gran parte del trabajo de este autor ha ido encaminado a la investigación de los grandes conflictos humanos. Así, el estudio de los sucesos acaecidos en el pequeño pueblo francés de Le Chambon-sur-Lignon durante la Segunda Guerra Mundial, le ha llevado a escribir esta novela que os presento ahora.
Jacob tiene doce años y su hermano Moisés siete. Judíos y nacidos en Alemania, cuando a finales de los años treinta se complican las cosas para los de su raza, sus padres deciden establecerse en París en casa de su tía Judit. Sin embargo, no tardarán mucho en darse cuenta del peligro que corren también allí y en mayo de 1941 los padres deberán huir a la zona libre de Francia mientras los niños han de permanecer en París con su tía hasta que puedan arreglar sus papeles. La separación es un duro golpe para la familia aunque la esperanza en la reunificación los mantiene alerta. Pero un año después las cosas se complican aún más en París y en una redada contra los judíos los dos niños son detenidos y llevados al Velódromo de Invierno donde se hacinan miles de personas sin apenas agua ni comida antes de ser deportados a los campos de concentración. Conscientes de su soledad, Jacob y Moisés se dan cuenta de que su objetivo ha de ser huir de allí e intentar reunirse con sus padres por sus propios medios. Comenzarán así una larga aventura llena de dificultades y peligros, pero en la que también encontrarán gente buena dispuesta a arriesgar su vida para salvar la de otros siguiendo el buen dictado de su conciencia.
El autor ha sabido dar vida a sus personajes de ficción insertándolos en los hechos reales y entre los personajes históricos de forma correcta. Aunque la historia no resulta original está bien escrita y los protagonistas evolucionan de manera progresiva y coherente.
La ficción está sustentada sobre la vida de cientos de héroes que no serían conocidos una vez acabada la guerra, pero que sin su buen hacer quizá el futuro hubiese sido menos amable. El autor pretende homenajear con este libro a los habitantes de aquel pueblo que merecieron el título de Justos entre las naciones.
El valor de la familia, la fe en un Dios misericordioso Padre de todos los hombres, la generosidad, la fraternidad, la amistad, el amor como valor supremo, etc., son temas recurrentes a lo largo de la novela que no dejará de conmoveros. Espero que os guste.
Páginas: 336
Gran parte del trabajo de este autor ha ido encaminado a la investigación de los grandes conflictos humanos. Así, el estudio de los sucesos acaecidos en el pequeño pueblo francés de Le Chambon-sur-Lignon durante la Segunda Guerra Mundial, le ha llevado a escribir esta novela que os presento ahora.
Jacob tiene doce años y su hermano Moisés siete. Judíos y nacidos en Alemania, cuando a finales de los años treinta se complican las cosas para los de su raza, sus padres deciden establecerse en París en casa de su tía Judit. Sin embargo, no tardarán mucho en darse cuenta del peligro que corren también allí y en mayo de 1941 los padres deberán huir a la zona libre de Francia mientras los niños han de permanecer en París con su tía hasta que puedan arreglar sus papeles. La separación es un duro golpe para la familia aunque la esperanza en la reunificación los mantiene alerta. Pero un año después las cosas se complican aún más en París y en una redada contra los judíos los dos niños son detenidos y llevados al Velódromo de Invierno donde se hacinan miles de personas sin apenas agua ni comida antes de ser deportados a los campos de concentración. Conscientes de su soledad, Jacob y Moisés se dan cuenta de que su objetivo ha de ser huir de allí e intentar reunirse con sus padres por sus propios medios. Comenzarán así una larga aventura llena de dificultades y peligros, pero en la que también encontrarán gente buena dispuesta a arriesgar su vida para salvar la de otros siguiendo el buen dictado de su conciencia.
El autor ha sabido dar vida a sus personajes de ficción insertándolos en los hechos reales y entre los personajes históricos de forma correcta. Aunque la historia no resulta original está bien escrita y los protagonistas evolucionan de manera progresiva y coherente.
La ficción está sustentada sobre la vida de cientos de héroes que no serían conocidos una vez acabada la guerra, pero que sin su buen hacer quizá el futuro hubiese sido menos amable. El autor pretende homenajear con este libro a los habitantes de aquel pueblo que merecieron el título de Justos entre las naciones.
El valor de la familia, la fe en un Dios misericordioso Padre de todos los hombres, la generosidad, la fraternidad, la amistad, el amor como valor supremo, etc., son temas recurrentes a lo largo de la novela que no dejará de conmoveros. Espero que os guste.
Páginas: 336
viernes, 28 de abril de 2017
Belgravia (Julian Fellowes)
Posiblemente el nombre de este autor no os resultará conocido, pero si os digo que es el creador, guionista y productor ejecutivo de la exitosa serie Downton Abbey enseguida sabréis a quién me refiero.
Belgravia es su tercera novela y sin duda la mejor elaborada. Siguiendo los pasos de los clásicos recrea con bastante acierto los escenarios del Londres victoriano de la primera mitad del siglo XIX. Las historia tiene inicio en Bruselas el 15 de junio de 1815, cuando el ejército inglés está a la espera de una posible invasión de Napoleón. Allí están instalados los oficiales y parte de la aristocracia con sus familias, y pese a la desazón interior, las ganas de disfrutar el momento presente, sobre todo entre los oficiales jóvenes, lleva a la duquesa de Richmond a reunir a la alta sociedad británica en una fiesta memorable en honor del duque de Wellington. La hermosa Sophia Trenchard, hija de un oficial de origen humilde, se encuentra allí con sus padres. Ese no es su lugar, evidentemente, para extrañeza del resto de los invitados, pero el sobrino de la duquesa está enamorado de la joven y por su mediación han conseguido las ansiadas invitaciones, algo que el padre, un ambicioso incorregible deseoso de medrar a cualquier precio, no deja de aplaudir.
Esa misma noche llega notificación a la fiesta de que Napoleón está a las puertas de Bruselas y muchos de los jóvenes entusiastas allí congregados se lanzarán a una muerte segura en la batalla de Waterloo. Entre ellos Edmund, el vizconde de Bellasis, el enamorado de Sophia con la que ha contraído matrimonio secreto unos días antes. La noticia no se hace esperar y la desgracia se cierne sobre la familia Trenchard cuando Sophia descubre que está embarazada.
Los escenarios en los que se desenvuelve la aristocracia inglesa, de férrea jerarquía llena de prejuicios, el papel de la servidumbre en los secretos familiares, etc., están muy bien descritos. La agilidad en los diálogos logra mantener la intriga de la trama, y con ello el interés del lector, a lo largo de toda la novela.
Los personajes femeninos son clave, con unos diálogos sutiles y elegantes que resuelven con acierto las escenas que pudieran resultar más escabrosas. El resultado es una novela muy agradable de leer. Espero que os guste.
Páginas: 504
Belgravia es su tercera novela y sin duda la mejor elaborada. Siguiendo los pasos de los clásicos recrea con bastante acierto los escenarios del Londres victoriano de la primera mitad del siglo XIX. Las historia tiene inicio en Bruselas el 15 de junio de 1815, cuando el ejército inglés está a la espera de una posible invasión de Napoleón. Allí están instalados los oficiales y parte de la aristocracia con sus familias, y pese a la desazón interior, las ganas de disfrutar el momento presente, sobre todo entre los oficiales jóvenes, lleva a la duquesa de Richmond a reunir a la alta sociedad británica en una fiesta memorable en honor del duque de Wellington. La hermosa Sophia Trenchard, hija de un oficial de origen humilde, se encuentra allí con sus padres. Ese no es su lugar, evidentemente, para extrañeza del resto de los invitados, pero el sobrino de la duquesa está enamorado de la joven y por su mediación han conseguido las ansiadas invitaciones, algo que el padre, un ambicioso incorregible deseoso de medrar a cualquier precio, no deja de aplaudir.
Esa misma noche llega notificación a la fiesta de que Napoleón está a las puertas de Bruselas y muchos de los jóvenes entusiastas allí congregados se lanzarán a una muerte segura en la batalla de Waterloo. Entre ellos Edmund, el vizconde de Bellasis, el enamorado de Sophia con la que ha contraído matrimonio secreto unos días antes. La noticia no se hace esperar y la desgracia se cierne sobre la familia Trenchard cuando Sophia descubre que está embarazada.
Los escenarios en los que se desenvuelve la aristocracia inglesa, de férrea jerarquía llena de prejuicios, el papel de la servidumbre en los secretos familiares, etc., están muy bien descritos. La agilidad en los diálogos logra mantener la intriga de la trama, y con ello el interés del lector, a lo largo de toda la novela.
Los personajes femeninos son clave, con unos diálogos sutiles y elegantes que resuelven con acierto las escenas que pudieran resultar más escabrosas. El resultado es una novela muy agradable de leer. Espero que os guste.
Páginas: 504
sábado, 22 de abril de 2017
La aventura del tocador de señoras (Eduardo Mendoza)
El día 20 de este mes Eduardo Mendoza fue galardonado con el Premio Cervantes 2016 y me gustaría aprovechar la ocasión para recomendaros alguno de sus libros como es el caso de este que os presento ahora: La aventura del tocador de señoras.
El Premio Cervantes es un premio de literatura en lengua española concedido anualmente por el Ministerio de Cultura de España a propuesta de las Academias de la Lengua de los países de habla hispana. Fue instituido en 1976 y está considerado como el galardón literario más importante en lengua castellana. Está destinado a distinguir la obra global del autor cuya contribución al patrimonio cultural hispánico haya sido decisiva.
El estilo narrativo de Eduardo Mendoza es sencillo y directo, sin abandonar el uso de cultismos o arcaísmos así como del lenguaje popular en su más pura expresión. Gusta de personajes marginales que miran la sociedad con extrañeza mientras luchan por sobrevivir permaneciendo fuera de ella. No todas sus novelas gozan de la misma calidad literaria y algunos de los temas que trata pueden rozar la irrevencia, pero no cabe duda que ejerce con maestría el "humor literario" habiendo creado un estilo propio que le define.
La aventura del tocador de señoras es una disparatada historia protagonizada por el mismo innominado personaje de dos novelas anteriores del autor de menor calidad literaria tituladas "El misterio de la cripta embrujada" y "El laberinto de las aceitunas". Dicho personaje abandona definitivamente el manicomio en el que llevaba años ingresado y comienza a trabajar en una peluquería barcelonesa, propiedad de su cuñado. Allí una cliente le pide que sustraiga unos documentos del despacho de su padre para que éste pueda eludir una investigación judicial, a lo que él accede, involucrándose en una serie de descabellados acontecimientos.
Los elementos distintivos de este relato humorístico son la trama cuidadosamente elaborada, una acción coherente, episodios bien trabados y personajes definidos con trazos certeros. La historia encierra una sátira social ingeniosa y divertida, explícita pero desprovista de aristas hirientes. En consonancia con su contradictoria personalidad de loco-lúcido, el protagonista narra los sucesos con un lenguaje culto, incluso con un punto de engolamiento que de pronto se torna en desgarro popular produciendo un efecto hilarante.
Confío en que paséis momentos divertidos con su lectura.
Páginas: 352
El Premio Cervantes es un premio de literatura en lengua española concedido anualmente por el Ministerio de Cultura de España a propuesta de las Academias de la Lengua de los países de habla hispana. Fue instituido en 1976 y está considerado como el galardón literario más importante en lengua castellana. Está destinado a distinguir la obra global del autor cuya contribución al patrimonio cultural hispánico haya sido decisiva.
El estilo narrativo de Eduardo Mendoza es sencillo y directo, sin abandonar el uso de cultismos o arcaísmos así como del lenguaje popular en su más pura expresión. Gusta de personajes marginales que miran la sociedad con extrañeza mientras luchan por sobrevivir permaneciendo fuera de ella. No todas sus novelas gozan de la misma calidad literaria y algunos de los temas que trata pueden rozar la irrevencia, pero no cabe duda que ejerce con maestría el "humor literario" habiendo creado un estilo propio que le define.
La aventura del tocador de señoras es una disparatada historia protagonizada por el mismo innominado personaje de dos novelas anteriores del autor de menor calidad literaria tituladas "El misterio de la cripta embrujada" y "El laberinto de las aceitunas". Dicho personaje abandona definitivamente el manicomio en el que llevaba años ingresado y comienza a trabajar en una peluquería barcelonesa, propiedad de su cuñado. Allí una cliente le pide que sustraiga unos documentos del despacho de su padre para que éste pueda eludir una investigación judicial, a lo que él accede, involucrándose en una serie de descabellados acontecimientos.
Los elementos distintivos de este relato humorístico son la trama cuidadosamente elaborada, una acción coherente, episodios bien trabados y personajes definidos con trazos certeros. La historia encierra una sátira social ingeniosa y divertida, explícita pero desprovista de aristas hirientes. En consonancia con su contradictoria personalidad de loco-lúcido, el protagonista narra los sucesos con un lenguaje culto, incluso con un punto de engolamiento que de pronto se torna en desgarro popular produciendo un efecto hilarante.
Confío en que paséis momentos divertidos con su lectura.
Páginas: 352
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