miércoles, 8 de abril de 2020

Las chicas de negro (Madeleine St. John)

Madeleine St. John (1941–2006) se estrenó como escritora con Las chicas de negro, novela publicada por primera vez en el Reino Unido en 1993. A ésta le siguieron otras con una buena acogida de público, pero no ha sido hasta ahora que se ha publicado en castellano.

Gracias a la adaptación al cine de esta novela en 2018, con el título Ladies in Black y bajo la dirección de Bruce Beresford, su obra ha vuelto a despertar el interés de los lectores.

Próxima a finalizar la década de los cincuenta del siglo XX, los almacenes Goode’s, en Sídney, están a pleno rendimiento. Se acercan las fiestas navideñas y el departamento de los Vestidos de Cóctel para Señoras se prepara para recibir a la concurrida clientela que se dará cita en esas fechas. A esto habría que añadir el periodo de rebajas que comenzará el dos de enero. Fay Baines, Patty Williams y la señorita Jacobs son las dependientas de esa sección, a las que se les unirá como refuerzo temporal Lisa Moles, una joven estudiante con aspiraciones a poeta. Magda, por su parte, una elegante eslovena, se encarga del departamento de Alta Costura y a ella también le ayudará Lisa, alumna aventajada en todo aquello que le propone Magda para convertirse en una auténtica señorita.

Todas uniformadas con el vestido negro de la empresa que añade elegancia a los grandes almacenes, no es para ellas sino el disfraz bajo el que se oculta la realidad de sus vidas, más o menos privadas, mientras avivan el deseo de alcanzar de alguna manera la felicidad que esperan.

Con expresiones coloquiales, sarcásticas y sentido del humor, la autora da protagonismo a unas trabajadoras que parecen no tener vida privada mientras se mueven con agilidad entre los artículos que exponen a sus clientas. Sin embargo, Madeleine St. John se introduce en la piel de los personajes haciendo de ellos seres creíbles, reales, con una ingenuidad sumamente atractiva.

Sin ser una novela psicológica, la autora es capaz de sacar a la luz los pensamientos y los deseos que albergan el alma de sus personajes a través de un lenguaje sencillo y unos diálogos breves, pero brillantes.

Páginas: 288


martes, 7 de abril de 2020

Retahílas (Carmen Martín Gaite)

De nuevo os propongo un libro de Carmen Martín Gaite. Ésta es la cuarta novela de esta autora que aparece en este blog.

Poco más voy a decir de Martín Gaite de lo dicho en las anteriores entradas, salvo que Retahílas es una de sus mejores obras, escrita en 1974.

Retahílas habla de una anciana que, sintiéndose muy enferma, decide volver a su casa familiar situada en una aldea gallega para esperar allí la muerte. La acompaña su nieta Eulalia, una mujer muy culta e interesante en plena madurez. Inesperadamente aparecerá también en la casa Germán, el sobrino de Eulalia. Este encuentro provocará un intenso diálogo entre los dos mientras esperan el inevitable desenlace en la vida de la anciana. Entre ambos surgirá un intercambio de recuerdos y añoranzas a modo de balance general de sus propias vidas. Más que diálogo serán en realidad seis monólogos, pensamientos en voz alta con los que irán reconstruyendo la realidad de lo vivido por cada uno de ellos hasta ese momento.

La novela está escrita a un ritmo constante sin denotar ni el más leve declive ni altibajo en toda la narración. La prosa está muy cuidada. Podría decirse que extremadamente pulida, aunque sin restarle espontaneidad, como si fueran ocurrencias de la propia autora puestas en el papel sin un freno establecido.

Aunque se sospecha la tristeza de los protagonistas, no parece haber prisa por sacar a la luz toda la frustración que llevan dentro. Sin embargo, poco a poco, va surgiendo la tensión que atrapa al lector en la amargura de los personajes. Se convertirá en espectador de la soledad acaecida a cada uno de ellos como consecuencia del egoísmo y el descreimiento. Vidas que conducen a un fracaso vital que lejos de ser ejemplar o atractiva les pone en situación de añorar lo bueno.

Espero que podáis disfrutar de esta novela de gran calidad literaria.

Páginas:216


lunes, 6 de abril de 2020

Mi madre (Yasushi Inoue)

En otras ocasiones anteriores ya os había recomendado algún autor japonés. La peculiaridad de Yasushi Ioue (1907 - 1991), además de ser un gran escritor, es la de ser católico. Rara avis  en ese país milenario, no tanto por su condición religiosa, sino por el enfoque de la persona que da a sus personajes.

Fe de su maestría como escritor da el hecho de que en 1949 recibiera el Premio Akutagawa, el más prestigioso de Japón, por su primera novela La escopeta de caza. En 1964 fue elegido miembro de la Academia de las Artes de Japón y en 1969 presidente de la Asociación Literaria de Japón. En 1976 recibió la Orden al Mérito Cultural, el más alto honor otorgado por el gobierno japonés.

Mi madre, en un formato entre novela, ensayo y autobiografía, refleja las vivencias del propio autor y su familia ante el deterioro físico y mental de sus padres, principalmente el de su madre. Escrito con gran delicadeza, conmueve el hecho de que el autor haya sabido plasmar sobre el papel, con honorabilidad y belleza, los sentimientos, reacciones, dudas, incertidumbres, etc., de quienes experimentan una situación similar.

Escrito a lo largo de los años, mientras duró la enfermedad de la madre hasta su muerte, la obra se divide en tres etapas cuyos títulos son muy evocadores: Bajo los cerezos en flor, Claro de luna y El rostro de la nieve. La utilización de datos autobiográficos para ambientar y dar explicación a lo que se narra, se limita a discretas aclaraciones, aportando agilidad y haciendo a los protagonistas especialmente cercanos.

La madre del autor provenía de una familia con tradición de médicos. Así mismo, su propio padre, fue médico del ejército japonés, hecho que les obligó a trasladarse en varias ocasiones a lo largo del país. A la edad de seis años, Inoue fue enviado a casa de su abuela Nui, en realidad una antigua geisha de su bisabuelo, con quien pasó la infancia. En 1926 se trasladó a Kanazawa, lugar de residencia de sus padres y hermanos, para comenzar la Escuela Superior donde cultivó el gusto por la poesía. Más tarde, para decepción de su familia, suspendería el examen de ingreso en la escuela de medicina de la Universidad Imperial de Kyushu para dedicarse al periodismo y la escritura. Su padre, retirado de la carrera militar a los cincuenta años, se dedicaría durante los treinta siguientes, hasta su muerte, al cultivo del campo y la cría de pollos llevando una vida austera y aislada. Su madre, cinco años menor que el padre, cuando fallece éste, ya comienza a dar muestras de demencia que se irán acentuando a lo largo del tiempo. Los hijos, siempre pendientes de atenderla lo mejor posible, tendrán que lidiar con el hecho irrefutable de una enfermedad incomprensible y que con frecuencia hace mella en el ánimo de los cuidadores generando crispación y cansancio. 

La manera íntima y subjetiva como el autor narra los hechos, derrochando una sobria amabilidad, ternura y cierto sentido del humor, lleva a considerar la grandeza que supuso para él amar la fragilidad de quienes le dieron la vida.

La técnica literaria y la pureza estilística de Yasushi Inoue logran trasmitir belleza donde cabría suponer que surgiría el drama.

Personalmente ha sido una historia que me ha revelado, de alguna manera, mi propia historia envolviéndola de razón y ternura. Espero que os guste.

Páginas: 164


sábado, 4 de abril de 2020

El hijo perdido (Marghanita Laski)

Pocas veces se tiene la satisfacción de leer un libro que tras poner fin a la historia sume al lector en el silencio, sin más. No hay nada que decir porque la última palabra lo dice todo. Es como un último aliento, no para dar paso a la muerte, sino para despertar a una vida de esperanza. El hijo perdido me llevó a esta reflexión que, lejos de ser original, sí me sirvió para poder empujaros a la lectura de este magnífico libro que ha sido publicado en castellano hace apenas un mes.

Marghanita Laski (1915-1988), natural de Mánchester, escribió esta novela en 1949, cuando eran todavía habituales los dramas personales acarreados por la Segunda Guerra Mundial. De familia judía, muchos de sus miembros fueron intelectuales que, junto a la formación que recibió en Oxford, le proporcionó un amplio bagaje cultural que le permitiría un conocimiento certero de la condición humana con el que poder crear personajes creíbles para sus novelas.

Hilary Wainwright, el protagonista de esta historia, es una joven promesa de la poesía inglesa en los años previos a la Segunda Guerra Mundial. Gracias a una beca conseguida en Oxford se traslada a Francia donde conocerá a Lisa, una joven católica, huérfana y sin más familia que unas tías polacas mayores que tras la boda de los dos jóvenes decidirán trasladarse a Sudamérica para vivir allí sus últimos años de retiro. Fruto del amor de la pareja nacerá John; pero Hilary, ya movilizado por la guerra, sólo tendrá ocasión de ver a su hijo recién nacido el día siguiente a su alumbramiento. Dos años después, Lisa, miembro de la resistencia francesa, será asesinada en 1942 por la Gestapo no sin antes haber entregado el niño a una amiga para que lo ocultara. Cuando le llega a Hilary la noticia de la muerte de su esposa, solo le queda la esperanza de que algún día podría recuperar a su hijo. Pero al cabo de un año la Oficina de Información le comunica que se da a John por perdido al haber sido asesinada la mujer que se hizo cargo de su cuidado. Sin embargo, al acabar la guerra, un miembro de la resistencia cree haber conseguido una pista bastante fiable para encontrar al niño. Pero ese niño tiene ahora cinco años, ¿será posible reconocer en ese pequeño, al que solo vio una vez, a su propio hijo?

Marghanita Laski escribe una magnífica novela cuya historia sitúa en un pueblo francés en 1945 donde todo es feo y ruinoso, cuya desolación no es más que el reflejo del alma del propio protagonista. Hilary es un hombre cansado de sufrir, de conocer el amor para luego perderlo. 

Centrada en la búsqueda de un niño, la novela está dirigida, sin embargo, al anhelo que toda persona posee de ternura y felicidad. Podría decirse que es una historia atemporal. El hijo perdido es la búsqueda de un hombre para encontrarse a sí mismo, para asumir su propio sentido de pérdida y obtener el valor para volver a amar.

La autora se inclina por la sencillez y la rotundidad en los diálogos, con razonamientos elocuentes que van directamente a la cabeza y al corazón del protagonista manteniéndolos en una continua lucha interior.

Espero que logréis disfrutar con este libro.

Páginas: 256


martes, 3 de marzo de 2020

El Gatopardo (Giuseppe Tomasi di Lampedusa)


He de confesaros que hacía tiempo que no disfrutaba tanto con una novela como con ésta que os presento y os recomiendo vivísimamente ahora.

El Gatopardo era una asignatura pendiente para mí. Considerado un clásico de la literatura italiana y de la literatura universal, y aunque llevaba rondando un tiempo por mis estanterías, no me había decidido a leerlo hasta ahora (un error acertadamente subsanado).

A modo de introducción os diré que El Gatopardo es la única novela (lo subrayo intencionadamente) que escribió Giuseppe Tomasi di Lampedusa (1896-1957), el Duque de Palma y Montechiaro y Príncipe de Lampedusa, y se publicó además de manera póstuma. El éxito fue tan rotundo que en 1959, un año después de su publicación, consiguió el Premio Strega y en 1963 fue llevada al cine por Luchino Visconti con cierta polémica acusado de haberla adaptado según sus propios intereses políticos. Sin embargo, yo diría que no cabe adaptación que distorsione cualquier intención que hubiera tenido el autor, porque Tomasi di Lampedusa, mezclando con gran acierto la ironía, la nostalgia, las costumbres, la tradición o la crítica, consigue alejarse de las modas y las tendencias efímeras ya sean de un color u otro.

Don Fabrizio es El Gatopardo, el príncipe que ostenta el escudo de la casa Salina. Como el animal que le representa, él es un hombre imponente, orgulloso, sensual y lúcido, amante de los números, inteligente y patriarca de una de las familias más poderosas de Sicilia. Corre el año 1860 y, hasta el año de su muerte en 1883, tendrá que contemplar  tiempos convulsos que provocarán con toda seguridad la caída de un mundo, el suyo, que se creía inamovible. Sus vástagos, educados en la tradición y la molicie, no parecen haber heredado su arrojo, quizá su sobrino Tancredi, huérfano y bajo su custodia, sea su única esperanza.  Son los años de la unificación italiana y la atmósfera que se respira entre la aristocracia siciliana es de decadencia. Con todo, el honor, la nobleza y grandes dosis de escepticismo e ironía, conseguirán que consuma la vida con una autoridad sobre ella irrebatible.

El autor describe un mundo pasado, en una época lejana, pero con una precisión tan realista que produce un singular efecto de proximidad. La figura del protagonista, inspirada en el bisabuelo del autor, así como la mayoría de los personajes secundarios, tienen una gran fuerza psicológica y su individualización es extraordinaria.

Espero que disfrutéis como yo con este libro. Os prometo que más de una vez, mientras estéis atrapados por la lectura, se os dibujará una sonrisa.

Os dejo el enlace a mi canal de YouTube "Los libros de mi blog" para que podáis ver el video que he grabado hablando brevemente sobre esta novela.

Para poder ver el vídeo pinchar aquí: El Gatopardo


Páginas: 328