Mostrando entradas con la etiqueta novela ciencia ficción. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta novela ciencia ficción. Mostrar todas las entradas

domingo, 18 de junio de 2023

El emisario (Yoko Tawada)

Acabo de leer esta novela, bastante peculiar, de tintes futuristas o de ciencia ficción. No es que éste sea un tema que me atraiga especialmente, pero pienso que esta novela ayuda a reflexionar. De hecho, he tomado de ella la línea movible de Escaparate del blog para las próximas semanas. Os la pongo aquí también: "De pequeño, pensaba que el objetivo principal de la medicina era conseguir la vida eterna, pero nunca había reflexionado sobre el dolor que podía llegar a causar el hecho de no morir".

Yoko Tawada (Tokio, 1960) es una escritora japonesa residente en Berlín. Su producción literaria la hace tanto en alemán como en japonés. Ha sido galardonada con varios premios, entre otros, el Adelbert von Chamisso Prize en 1996, un premio alemán que reconoce a escritores extranjeros en sus contribuciones a la cultura alemana, y la Goethe Medal en 2005.

El emisario es una novela futurista en un escenario japonés en el que las personas mayores superan la centuria, libres de enfermedades, mientras que los niños y jóvenes son viejos prematuros con una salud precaria. En una época indeterminada y tras una catástrofe medioambiental en la que han desaparecido todos los animales, salvo los perros que se pueden alquilar para correr, Mumei, un escolar enfermizo de pocos años, es cuidado por su abuelo Yoshiro de ciento ocho, pero con gran energía física y vital. Japón, como otros países, queda aislado del resto del mundo para capear mejor su propia crisis financiera y medioambiental. Las palabras y la cultura extranjeras están proscritas. No existe la informática, ni los teléfonos, ni dispositivos electrónicos, se han recuperado maneras artesanales de actuar y el retroceso cultural es manifiesto. Se privatiza la política, hay una férrea censura gubernamental y la legislación es restrictiva, absurda y cambiante. La comida escasea y la poca que hay es peligrosa para los niños. Se producen mutaciones que llevan a cambiar de género de manera espontánea varias veces en la vida en las nuevas generaciones y a los mayores se les ha arrebatado la muerte. En medio de todo esto, una Sociedad de Emisarios intenta descubrir a niños capaces de salir del país para lograr un futuro de esperanza y apertura.

Yoko Tawada
escribe una historia sobre un futuro de involución, con una sociedad cerrada sobre sí misma, que lleva a reflexionar sobre los acontecimientos presentes.

Tanto la técnica narrativa como la construcción de los personajes apelan a la inteligencia. Los distintos escenarios, lejos de asfixiar ante la posibilidad de un futuro poco halagüeño, empujan a no anular la esperanza.

Espero que os resulte interesante.

Páginas: 174


viernes, 24 de septiembre de 2021

La máquina se para (E. M. Forster)

De este autor sólo conocía que alguna de sus novelas habían sido llevadas al cine, como Una habitación con vistas, que vi hace tiempo. como seguramente muchos de vosotros. Pero hace unos días tuve la oportunidad de leer La máquina se para, y he querido compartir con vosotros mi sorpresa por su contenido.

Edward Morgan Forster (Reino Unido, 1879-1970) fue un novelista y ensayista británico. Por lo general, sus novelas suelen hacer sátira de la clase media inglesa, que desde su punto de vista consideraba cargada de hipocresía, y se inclina por poner en valor una sociedad más humilde y auténtica capaz de captar la belleza de cuanto le rodea.

La máquina se para se aparta un poco de esa temática, aunque no deja de ser una crítica hacia aquellos que empezaban a sobrevalorar los logros de la técnica en la primera década del siglo XX y cuyos consumidores eran precisamente esa clase media. Este relato breve, considerado como una de las mejores distopías tecnológicas, fue escrito en 1909. Trata de una sociedad que se ha visto arrastrada por su propia creatividad dejándose dominar por una máquina que fue concebida para facilitar la vida al hombre. El desarrollo aparentemente ilimitado de la técnica ha conseguido crear un mundo en el que todas las necesidades están cubiertas. La razón toma el poder y el utilitarismo marca las relaciones sociales. El propio habitáculo, individual, aséptico e impersonal, puede ofrecer todo lo que se necesita con tan solo tocar un botón. Se reverencia al Libro que contiene las instrucciones sobre el funcionamiento de la Máquina y la religión no tiene cabida en un mundo completamente razonable. Sin embargo, la Máquina es idolatrada, llegando a ocupar el lugar del Dios que se ha procurado negar. Lo importante es estar conectado a través de la Máquina con los demás, solo en el momento que se les necesita, para entablar un diálogo o trasmitir conocimientos. Se huye del diálogo interior y se teme al silencio combatiéndolo con conversaciones continuas y artificiales. Acostumbrados al aislamiento, inmersos en sus propias ideas, los habitantes de esa sociedad terminan sintiendo repulsión por los otros, no los necesitan porque la Máquina es capaz, ella sola, de dar respuesta a sus deseos. Pero en este mundo idealizado surge una voz discordante: Kuno no está dispuesto a dejarse manipular por un aparato creado por el hombre e incapaz de generar felicidad.

Forster sorprende con este relato a los lectores del siglo XXI. Más de cien años después de haber sido escrito, la sociedad actual puede verse reflejada en él perfectamente. La posibilidad de viajar sin levantarse del sofá o mantener relaciones con otras personas a través de una pantalla hacen pensar del autor en un auténtico visionario.

Bien escrita, sin demasiadas descripciones, la obra va dirigida directamente a la inteligencia del lector que inevitablemente se sentirá interpelado a reflexionar. Espero que os resulte interesante.

Páginas: 96



viernes, 5 de marzo de 2021

Klara y el Sol (Kazuo Ishiguro)

Kazuo Ishiguro, no es la primera vez que aparece en este blog. Hace más de tres años os recomendé una de sus novelas más conocidas: Los restos del día, que fue llevada al cine con el título en castellano Lo que queda del día, y que muchos de vosotros habréis visto. Anthony Hopkins y Emma Thompson como actores principales hicieron una buena interpretación.

Nacido en Nagasaki en 1954, Ishiguro vive en Inglaterra desde 1960. A lo largo de su trayectoria literaria, prácticamente todas sus obras han sido premiadas. En 2017 se alzó con el Premio Nobel de Literatura. Klara y el Sol es su última novela.

En un mundo cercano, pero futurista, Klara es una AA, una amiga artificial para acompañar a adolescentes. Su mecanismo alimentado por baterías solares, aunque no es de última generación, es muy sofisticado, capaz de analizar cuanto hay a su alrededor para reaccionar de manera humana a cualquier problema o situación que se le plantee o adaptarse a modos, maneras de actuar, etc., de los humanos. A la venta en una tienda especializada en este tipo de robots, es adquirida para Josie, una joven de catorce años, hija única y casi siempre enferma desde que fue mejorada genéticamente para tener más posibilidades en su desarrollo hacia la madurez. No así su amigo Rick, que por falta de dinero no pudo acceder al programa de mejora y que ahora tiene que sufrir la posibilidad de que Josie muera. Klara, analizando todo lo que tiene alrededor en la casa de Josie y las personas con las que convive, llega a la conclusión de que lo que la joven necesita es la sustancia del Sol. Si logra que Josie esté cubierta de sol cabría la posibilidad de que no muriera. Mientras, la madre de la muchacha está intentando que un experto fotógrafo haga un retrato de Josie lo más exacto posible a ella para poder conservar su imagen si ésta muere. Pero, lejos de ser un simple trabajo fotográfico, se plantea como una situación compleja de consecuencias éticas.

Kazuo Ishiguro escribe una novela de ciencia ficción ambientada en un entorno conocido para cualquier lector actual, pero exponiendo la posibilidad de un avance tecnológico en los robots que vendría a plantear nuevas situaciones éticas en su utilización. También el empleo de técnicas genéticas para alterar o mejorar las capacidades humanas acarrearía una serie de problemas tanto físicos como éticos en absoluto indiferentes cuando entran en juego la libertad humana o la capacidad de amar de las personas. 

Haciendo gala de una excelente técnica narrativa el autor escribe una historia que, sin ser simple, se lee con facilidad y atrapa al lector desde el principio. Es curiosa la manera en que Klara, narradora y protagonista, gran observadora de la naturaleza humana, se dirige al Sol como un ser superior, siendo consciente a través de sus análisis lógicos que siempre hay una Fuerza por encima de cualquier capacidad robótica o humana que invita a considerar la trascendencia.

Espero que disfrutéis con su lectura.

Páginas: 384