viernes, 15 de junio de 2018

El jugador (Fiódor Dostoyevski)


Dostoyevski no es nuevo en este blog. Ya os recomendé hace tiempo Los hermanos Karamazov y Crimen y castigo. Quizá las obras más conocidas del autor, y para mi gusto, las mejores.

El jugador es una novela mucho más corta que las anteriores. Escrita por exigencias de su editor y, por tanto, sin tiempo suficiente para una obra más elaborada, el estilo, sin embargo, es el propio de Dostoyevski. Aunque el tono es ligero y sin la profundidad de sus obras maestras,  no por ello deja de notarse su genialidad.

Aleksei Ivanovich es el joven tutor de los hijos del general ruso retirado Zagorianski, viudo, y a cuyo cargo también está Polina, la hija de su difunta esposa. Con unas abultadas rentas, el general viaja con la familia hasta Wisbaden, una pequeña ciudad alemana con balneario y casino donde decide instalarse por un tiempo. Allí conoce al noble francés Des Grieux con quien entabla una amistad interesada, al discreto míster Astley, así como a mademoiselle Blanche, una hermosa joven de la que se enamora el general como un adolescente,  y a la madre de ésta. No pasará mucho tiempo hasta que Aleksei descubre las dificultades económicas por las que está pasando la familia cuya única esperanza es la herencia de una anciana tía próxima ya a las puertas de la muerte. El amor que ha despertado en él Polina lleva a Aleksei a implicarse en los avatares de la familia viéndose obligado a realizar algunas acciones que su conciencia le recrimina, pero que su corazón alocado le empuja a llevar a cabo.

La novela tiene una gran carga psicológica y de los personajes podría decirse, desde este punto de vista, que son atemporales.  El autor hace un magnífico retrato de lo que es la pasión por el juego que lleva a anular la voluntad. 

Narrada la historia en primera persona por Aleksei Ivanovich, es de destacar la descripción de las salas de juego, donde se alcanza el clímax de la obra. Se aprecian en esta historia bastantes rasgos autobiográficos, tanto en lo referente al lugar donde transcurre la acción como a las relaciones amorosas del protagonista, unas relaciones amorales que el autor expone con sutileza y elegancia. 

Espero que os guste y, para quienes participéis en algún libroforum, os lo propongo como una buena opción para un buen debate. 

Páginas: 256


La pesca de salmón en Yemen (Paul Torday)


Esta novela, que podría encuadrarse en el género cómico, la leí hace años, cuando se publicó en 2006, y recuerdo que me proporcionó momentos muy agradables. Más tarde, en 2011, se llevó al cine, quizá alguno hayáis visto la película. Ya sabéis mi opinión al respecto: mucho mejor el libro. En cualquier caso, hoy me he acordado de él y he pensado que podría ser una buena lectura a tener en cuenta de cara al verano.

Un rico jaque yemení, después de pasar un tiempo en Londres pescando salmones y disfrutando del singular deporte, decide establecer en su país un criadero simulando un río para animar a sus compatriotas a ejercitarse en la captura del salmón. A pesar de que al científico inglés al que se le propone el proyecto le resulta disparatado y se resiste a la idea, el primer ministro británico le insiste por los intereses políticos y los beneficios que pudiera acarrear la empresa. A esto se añade el entusiasmo del multimillonario jeque y su atractiva intermediaria. Así, el gris y metódico empleado del Centro Nacional para el fomento de la Piscicultura del Reino Unido, Alfred Jones, tras absurdas peripecias, experimentará un cambio radical en su vida.

La novela es una sátira que caricaturiza por vía del absurdo los entresijos del poder, capaz de apoyar iniciativas inviables por motivos incongruentes. La idea de que el dinero es capaz de conseguir todo porque todo tiene un precio, conduce a fracasos de gran envergadura que, manipulados con informaciones periodísticas interesadas, pueden anular la vida profesional, social, familiar, etc. de inocentes que no alcanzan a ser considerados más allá que un mero valor estadístico.

El autor utiliza un procedimiento narrativo original, próximo al género epistolar, en versión modernizada, a base de cartas, informes administrativos, anotaciones de diario, correos electrónicos, extractos de sesiones parlamentarias, trascripción de entrevistas televisadas, etc. Así, la acción, bastante compleja, cobra un carácter directo y realista, aunque a cambio los elementos formales estén mucho menos elaborados. El texto está planteado de forma ingeniosa, y su propósito de ridiculizar una sociedad sin convicciones de ningún tipo, obsesionada por el éxito a cualquier precio y sin el menor respeto por el trabajo ajeno, queda claramente manifiesto. 

Al ser el estilo utilizado sencillo y coloquial hace que la lectura sea muy amena. Espero que os guste.

Páginas: 352



lunes, 4 de junio de 2018

Pequeño mundo (Herman Hesse)

Posiblemente Hermann Hesse os resulte conocido, o por lo menos habréis oído hablar de él, por sus famosas obras Siddharta y El lobo estepario, dos novelas de gran calidad literaria, pero cargadas de negatividad, sobre todo ésta última, en la que a pesar del lenguaje sencillo y poético y unas imágenes llenas de simbolismo, el autor no consigue mitigar el fracaso de una vida carente de sentido, aislada, nostálgica y depresiva.

Por eso me ha llamado la atención Pequeño mundo, un libro que ha permanecido inédito en España hasta ahora  y que, sin perder el estilo propio que caracteriza al autor, concede una salida airosa, o la posibilidad de ella, a los personajes implicados. Se trata se de una recopilación de siete relatos cortos que fueron publicados por primera vez en 1933 en Alemania.

Hermann Hesse, nacido en Wurtemberg en 1877, fue escritor, poeta, novelista, editor y pintor. En 1946 se le concedió el Premio Nobel de Literatura como reconocimiento a toda su trayectoria literaria. 

En estos relatos se da vida a un elenco de personajes aparentemente anodinos, pero con el deseo íntimo de ser valorados, de ser queridos y de amar. Obra de sentido psicológico, se escenifican en ella situaciones de gran calado humano. El escenario es principalmente Gerbersau, localidad que se corresponde con Calw (Wurtemberg, Alemania), ciudad donde nació el autor, quien no desaprovecha la ocasión para deslizar algunos pasajes de tinte autobiográfico. Como ya hiciera en sus grandes novelas Siddharta y El lobo estepario, Hesse intenta profundizar en el drama de la soledad del hombre y de la tentación; pero en esta ocasión la intuición y la sensibilidad femenina tendrán un papel fundamental. Dueñas de sentido común, fuerza de voluntad y ternura, las mujeres tienen aquí la capacidad de poner al hombre en la realidad de su propio obrar que, como consecuencia de la lucha interior a la que se ve sometido, podría llevarle hasta el suicidio. 

Casi todos los personajes masculinos llegan a la madurez con deficiencias afectivas paternas que se traducen en inseguridades y deformaciones psicológicas que se intentan suplir con actitudes puritanas y moralistas, dando lugar a personalidades complejas. 

El autor, como en otras de sus novelas, hace uso también aquí de los recursos onírico y simbólico. Utiliza sus conocimientos sobre el hinduismo, el budismo, las costumbres indias y otras religiones para terminar haciendo una crítica al sincretismo que acepta en otras de sus obras. 

Los relatos no pretenden ser moralizantes aunque critica las estrictas normas sociales, las restricciones religiosas fruto de la hipocresía, las intelectualidades vacías, los bohemios, los charlatanes de fanfarronería ocultista y a los falsos profetas de la intelectualidad. 

La sencillez de estilo y la riqueza de vocabulario consiguen que la novela sea muy grata de leer. Espero que os guste.

Páginas: 328